Unos 400 indígenas mbya y ava guaraní, de 16 comunidades del departamento de Caaguazú, acampan en precarias condiciones al costado del local del Ferrocarril. Los nativos reclaman regularización de tierra, la construcción de casas, aulas y rubros para escuelas.

Hace un mes, cuando vinieron a la capital, estos indígenas recibieron la promesa de que sus reclamos iban a ser escuchados y retornaron a su comunidad. El martes pasado volvieron porque al parecer las autoridades se desentendieron de ellos. Luciano Domínguez, uno de los dirigentes, indicó que su comunidad, Yvy Porã, hace tiempo clama por la compra de 160 hectáreas para 20 familias. Sin embargo, no encuentran voluntad en el Instituto Paraguayo del Indígena para adquirir la propiedad.

En su caso, la tierra es fundamental, pero hay otros líderes que están pidiendo rubros para maestros, aulas y hasta escuela.

Su hermano, Joaquín Domínguez, líder de Mondaymi, clama por la prosecución de la construcción de casas que inició la Senavitat. Los trabajos comenzaron antes de Semana Santa y luego los obreros los abandonaron.

Los nativos están en precarias condiciones al costado del Ferrocarril, en las proximidades de la Plaza Uruguaya. Allí cocinan y duermen en el suelo y piden colaboración a los transeúntes para comer. Los niños están muy desprotegidos y expuestos al peligro, en una zona donde el tráfico es permanente. Sobre la calle México y Mcal. Estigarribia hay un grifo que les proporciona agua. En el mismo lugar, a la vista de la gente, se asean y lavan sus ropas.

El presidente del Indi, Jorge Servín, indicó que estos nativos liderados por Tomás Domínguez y sus hijos son los más asistidos. Hay un registro de lo que ya recibieron, sin embargo, otras comunidades necesitan más ayuda. Prometió un informe para demostrar la asistencia, porque es una familia muy acostumbrada a presionar.

 

En nuestro país viven unos 115.000 indígenas.

Fuente: ABC Digital

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