El grupo musical Los Alfonso celebra 25 años sobre los escenarios con un concierto a realizarse en el Teatro Municipal Ignacio A. Pane, el 28 de noviembre a las 21:00, y la edición de un disco conmemorativo con lo mejor de su repertorio.

Los Alfonso rememoraron, con ABC Revista, sus orígenes en su lejana Caaguazú, en la compañía Yhú, donde ya sus padres deleitaban con su talento. Hijos de doña María Angélica Chávez y de un gran artista guaireño: don Simeón Alfonso, ganador del Festival del Lago Ypacaraí año 1981 en la categoría dúo con su hermano Faustino Alfonso, aprendieron de sus padres a amar el arte y transitar los senderos de los ritmos folclóricos.

Así, Gustavo, Antonio y Aníbal, desde niños, fueron protagonistas de grandes jornadas artísticas en la escuela primaria. Ya adolescentes, ganaron el Festival de la Raza año 1985, y a su llegada a Asunción fueron recibidos, en 1988, por un consagrado del escenario artístico: Rigoberto Arévalo. De la mano de este maestro, comenzaron a ganar notoriedad y conquistar los espacios artísticos. “Nos dio una oportunidad única”, dice Rosa, la “más habladora de los Alfonso”. Se unió a sus hermanos hace 17 años y es la voz femenina que le da un toque singular a la conformación.

Desde sus comienzos, supieron aprovechar las oportunidades y en cada presentación se afianzaban como cantantes, con lo mejor del folclore paraguayo y latinoamericano, comenzando a recibir el beneplácito del público. Argentina y Brasil fueron las primeras escalas; en 1992, México les abrió las puertas. En 1993 viajaron a Japón y, en 1997, a Alemania. Hoy hacen un recuento de lo vivido; de aquellos primeros años, cuando se animaron a venir a la capital en busca de mejores horizontes, “con una mano adelante y otra atrás”, persiguiendo sus sueños con la guitarra y la voz. Pasaron muchas peripecias, pero la música se mantuvo intacta en ellos. Con esa constancia afloraron los éxitos. En 2005 fueron galardonados con varias premiaciones, como el “Ñandutí de Oro”, “Mejor Grupo del Año”. Ese mismo año participaron del “Tributo a 10 leyendas vivas”, en el Banco Central del Paraguay. Al año siguiente fueron seleccionados por la Cooperativa Universitaria para la realización de su tour nacional y anual de conciertos. En el 2007 participaron de la “Fiesta Personal”, gira nacional realizada por la telefonía Personal.

La celebración de los 20 años fue con un concierto en el “Ciclo de Verano” del Teatro Municipal Ignacio A. Pane y con el disco Los Alfonso 20 AÑOS, con el sello Blue Caps. Por este material recibieron el “Disco de Oro” y un pergamino de reconocimiento por ser el más vendido en los últimos 13 años.

Las conquistas siguen hasta la fecha. Recientemente, fueron convocados por el maestro Luis Álvarez a formar parte de la Trilogía, concierto-homenaje a tres pilares de nuestra música: Carlos Miguel Giménez, Teodoro S. Mongelós y Carlos Federico Abente. El mes pasado fueron nombrados “hijos dilectos de la ciudad de Asunción”.

La alegría es inmensa para ellos, definitivamente, aunque la tristeza por la temprana partida del director y hermano del grupo, Gustavo, todavía está latente. “Fue un golpe muy duro. No nos esperábamos su temprana partida. Fueron momentos difíciles, en los cuales nos planteamos si íbamos a continuar o no. Por un tiempo estuvimos alejados, pero en su homenaje, porque sabemos que es lo que hubiera querido y el público así lo quería, juntamos fuerzas y volvimos a subir a los escenarios. Esa primera presentación, en el Teatro Municipal de Asunción, tres meses después de su partida, fue muy emocionante. Fue una noche maravillosa en la cual nos reafirmamos como grupo, en honor a nuestro querido hermano”, dice Rosa, bajo la atenta mirada de Antonio y Aníbal. A ellos se suman Rubén González, voz y guitarra; Adrián Oviedo, bajo; Ezequiel Oviedo, teclados y acordeón; Jimmy Alfonso, arpa paraguaya y batería, y Juanjo Alfonso Romero, percusión.

Para las bodas de plata, hicieron su debut Los Alfonsitos, sus hijos. Ellos son: Gustavo Ariel Alfonso Maciel, hijo de Gustavo, voz y guitarra. “Me siento muy feliz y orgulloso de mi padre, quien desde el cielo, nos bendice; de mis tíos y mi abuelo. Me enseñaron a amar la música, que es mi pasión”, dice.

Se suma Jesús Aníbal Alfonso Ledesma, voz y guitarra, quien expresa que se siente agradecido con Dios y orgulloso de ser miembro de esta familia que ama el arte. “Para mí, la música que corre por mis venas es la vida misma”.

Juan José Alfonso Romero, voz y percusión es otro afortunado, . Para él, la música es la expresión de sus sentimientos, emociones y vivencias humanas. “Por ello me siento muy feliz y orgulloso de mi familia”.

Pedro Luis Alfonso Frutos, en el bajo, no escatima palabras para transmitir lo que siente. “Es un privilegio ser parte de esta familia, en la tercera generación de músicos. Gratitud a mis tíos por inculcarme el amor a la música y proyectarnos en este camino”, afirma.

Y Ayelem Thais Alfonso Ledesma, la voz. “Me siento orgullosa y feliz de tener a grandes artistas en mi familia. Cada canción es un viaje distinto hacia lo que tenemos como raíz, que es la música”.

La emoción invade durante la entrevista, al hablar de continuidad, pasión, música; al recordar a sus padres, a su hermano, quien ya no está; al rememorar el difícil camino de los comienzos, los éxitos que vinieron y la fama que les sonríe. “No podemos pedir más. Nos sentimos agradecidos y vamos a continuar llevando nuestra música adonde nuestro público nos permita”.

Los festejos por los 25 años serán en el Teatro Municipal Ignacio A. Pane, el 28 de noviembre a las 21:00. Ya recibieron otros galardones por tan importante fecha. Fue en el Festival del Cacique Lambaré, donde fueron declarados “ciudadanos ilustres”. El ciclo de “Homenajes en vida” de la empresa Salemma, igualmente, incluyó el tributo a Los Alfonso por sus 25 años. La presentación de un disco conmemorativo, con lo mejor del repertorio de este inigualable conjunto nacional, también figura como parte de las celebraciones. No es el primero y tampoco será el último. Ya grabaron como trío cuatro materiales fonográficos que recogen el acervo como trío. Tres de ellos fueron editados en el Paraguay: Somos uno, Clamor de Amor y Gemido de Amor, y uno en Alemania bajo el título de Canciones del Paraguay y América Latina. Como cuarteto tienen grabado tres materiales: Nombrándote Paraguay, Navidad de Nuestra Gente y Los Alfonso 20 años. Formaron parte de la edición de los discos Sonidos de mi tierra, dirigidos por el maestro Luis Álvarez y publicados por nuestro diario.

 

El hecho de tocar en un escenario y transmitir la vibración de lo que sienten es extraordinario. “Es un intercambio que nos nutre y motiva a seguir tocando. La música es un patrimonio inmaterial que nos pertenece a todos. Trasciende países, culturas; nos mantiene conectados con las emociones, nos hace viajar por ellas y nos recuerda finalmente que estamos vivos. En un mundo que tiende a un mal entendido progreso, encausando la “felicidad” hacia el bien material, la música y, en general, las expresiones artísticas son indispensables; nos invitan a revisarnos como personas y sociedad”, puntualizan los hermanos.

FUENTE: ABC DIGITAL

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